Durante tres días, 32 jóvenes divididos en cinco equipos compitieron en la Universidad de La Punta para desarrollar un prototipo interactivo y obtener el primer puesto.
La Universidad de La Punta (ULP) premió a los ganadores de la segunda Hackatón de videojuegos, una competencia de tres días en la que 32 jóvenes integraron cinco equipos interdisciplinarios para crear un prototipo interactivo. Con el objetivo de impulsar el talento creativo local y fomentar la industria del entretenimiento digital, los participantes distribuyeron sus roles en diseño, programación, ilustración y producción técnica.
Los prototipos finales abarcaron propuestas diversas. Desde la historia de un gaucho justiciero( y tecnológico) titulado Martín Hierro, a una batalla por la supervivencia contra zombis, laberintos y combates de tanques. El primer premio fue para Insomnio, un proyecto centrado en la seguridad vial que concientiza sobre la fatiga al volante y la importancia de la salud mental. El podio se completó con Maze of Shadows en el segundo puesto y Martín Hierro en el tercero.
“Participé en la primera edición, donde salí segundo, y esta vez logré el primer puesto con Insomnio”, contó Máximo Facundo Ruiz, de 15 años, integrante del equipo ganador junto a Jeremías (26), Jazmín (16) y Rodrigo (23). Ruiz explicó que eligieron la temática porque la seguridad vial era uno de los ejes propuestos: “Trata sobre un camionero que no admite su problema y debe conducir sin chocar. Cada impacto genera efectos adversos como cabeceos o volantazos, hasta que el personaje comprende que debe buscar ayuda profesional”.
Por su parte, Silvina Panza, madre de Máximo, destacó el carácter autodidacta de su hijo, quien desarrolla videojuegos desde los 8 años. “Lo impulsamos a participar para que sume herramientas, sociabilice y construya su portfolio. Nos sentimos muy orgullosos de su creatividad”, expresó.
La actividad fue organizada en conjunto por el Instituto de Comunicación y Arte (ICA) y el Instituto de Ciencia y Tecnología (ICT) de la ULP. Francisco Giboin, docente de la carrera de Diseño Digital y Videojuegos, valoró el intercambio entre jóvenes con distintos conocimientos y edades: “Buscamos que se conozcan y que piensen en proyectarse como futuros profesionales. Se vio una gran diversidad de ideas, con chicos programando, dibujando y diseñando. El mercado de los videojuegos es global; hoy mostrás lo que hacés en redes y te pueden contactar desde cualquier parte del mundo”.














